Ayudar
Ayudar es una de las cosas que más me gusta hacer. Si veo a alguien en la calle pidiendo dinero o comida, inmediatamente me compadezco y lo ayudo como puedo y con lo que tengo en ese momento. Los niños son mi debilidad, y por eso sí algún niño, sea quien sea, me pide ayuda, lo más probable es que desde el fondo de mi corazón desee ayudarlo, y si no tengo nada para darle en ese momento, por lo menos le daré una parte de mi: un abrazo o unas palabras.
Recientemente, me he dado cuenta de un problema que tiene un conocido mío sobre una adicción (si es que lo es) con la droga. No soy cercana a el pero desde el fondo de mi corazón desee y deseo ayudarlo a superarla, a darse cuenta que ese no es el camino y sobre todo, que existen otras formas. No poder ayudarlo, por más de que realmente lo deseo, me duele. El necesita a alguien que se preocupe por el y su problema. Pero que diría yo sí un conocido viniera a mí para decirme cómo tratar mi ansiedad; medio como que lo miraría mal y pensaría "y este que se mete".
Ayudar la mayoría de las veces es sencillo, pero en otras ocasiones, ayudar es algo difícil.
Ayudar significa mucho para cada uno, fortalece tu persona y al mismo tiempo, ayudar desde tu lugar, es el granito de arena que dejas en el mundo.
No cuesta nada dedicarle una sonrisa a una persona que pide en la calle, aunque no lo creas, harás sentir mejor a esa persona y te sentirás mejor con vos mismo. Porque ayudar mueve todo tu interior, saca lo mejor de vos y lo muestra a aquel que necesita.
Todos en nuestra vida alguna vez hemos necesitado ayuda. Y cualquier persona dispuesta a ayudar, es una buena persona. Porque ayudar es fácil, ayudar marca la diferencia en el mundo. Ayudar nos muestra que las personas todavía pueden ser solidarias y que el mundo no esta perdido.
Comentarios
Publicar un comentario